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  • Foto del escritorBálsamo TV

El Salvador cae 18 posiciones en índice global de Libertad de Prensa

Datos de la Asociación de Periodistas de El Salvador, en los últimos cinco años el derecho a la libertad de prensa, expresión y acceso a la información ha ido en un declive preocupante. Las principales fuentes que vulneran a periodistas provienen del Estado Salvadoreño, según los registros del Centro de Monitoreo de dicha asociación. 


En el caso de los medios comunitarios, el Régimen de Excepción que entró en vigor en marzo de 2022 ha venido ha agudizado las difíciles condiciones de trabajo de las personas periodistas y comunicadoras de medios comunitarios. Una Investigación de ARPAS y Voz Pública señala que más de una treintena de periodistas y comunicadores consideran que hay más riesgo en su labor por el régimen, y que existen más posibilidades de ser detenidos, atacados en redes sociales y amenazados por su trabajo ante esta medida. 


Además, La negación de acceso a la información pública es una vulneración a la libertad de prensa recurrente. Las y los periodistas comunitarios aseguran que las instituciones del gobierno central les han denegado la información las veces que la han solicitado.


Estos datos no son ignorados a nivel internacional. Este 2024, El Salvador cayó 18 posiciones en el índice global de libertad de prensa de Reporteros Sin Fronteras quedando en el puesto 133 de 180 países. Es decir que El Salvador esta entre los 49 países en donde ejercer la profesión es difícil.


La clasificación se basa en una puntuación atribuida a cada territorio, que puede variar de 0 a 100. Un alto grado de libertad de prensa se asocia a una puntuación elevada, y lo mismo sucede a la inversa.


Reporteros Sin Fronteras es una organización internacional que defiende el derecho de todo ser humano a tener acceso a información libre y fiable. RSF informa sobre el estado de la libertad de prensa en todo el mundo, comunicando diariamente en cinco idiomas sobre las agresiones perpetradas contra los periodistas y todas las formas de censura. Establecida anualmente, la Clasificación Mundial de la Libertad de Prensa mide el estado de la libertad de prensa en 180 países.


Para la Clasificación Mundial de Libertad de Prensa elaborada por Reporteros Sin Fronteras en 2023, El Salvador continuó con su descenso hasta la posición 115, tres escalones abajo en comparación al año anterior. En el año 2018, El Salvador ocupaba la posición número 66, el deterioro es alarmante. El gobierno de Bukele tiene las posiciones más bajas comparado a sus antecesores.


De acuerdo a RSF, el gobierno contrarresta la presión constante que ejerce la oposición acusando de estar a su servicio a la prensa que investiga los gastos del Estado, para desacreditar las críticas. El presidente Nayib Bukele hostiga a los periodistas con la peligrosa táctica de presentar a los medios como enemigos del pueblo. Un reportaje de Reuters reveló, en noviembre de 2022, que existe una “granja de trolls” al servicio del presidente. También existen pruebas de acciones para amedrentar a la prensa, como visitas de agentes policiales a oficinas de medios independientes con un objetivo meramente intimidatorio.


RSF señala que la policía salvadoreña ha perpetrado agresiones a profesionales de la información durante sus coberturas sin ninguna justificación legal y, peor, sin ninguna sanción. Tampoco hay avances en la investigación de la denuncia de The Citizen Lab sobre escuchas telefónicas a periodistas y miembros de organizaciones de la sociedad civil, mediante el software de espionaje Pegasus, ocurridas entre 2020 y 2021. En 2022, diez periodistas (siete hombres y tres mujeres) se exiliaron.


La puntuación de cada país depende de cinco indicadores de contexto, que permiten entender la libertad de prensa en un territorio, en toda su complejidad: contexto político, marco legal, contexto económico, contexto sociocultural y seguridad.


En su informe, RSF enfatiza que a escala mundial, se impone una constatación: la libertad de prensa está amenazada por los mismos que deberían ser sus garantes: las autoridades políticas. Un número creciente de gobiernos y autoridades políticas fallan en su papel de garantizar un marco ejemplar para el ejercicio del periodismo y para el derecho de la ciudadanía a una información fiable, independiente y plural. RSF observa un deterioro preocupante del apoyo y el respeto a la autonomía de los medios, así como un aumento de las presiones que ejercen los Estados u otros actores políticos sobre ellos.


En la región de las Américas, la imposibilidad de los periodistas de cubrir historias relacionadas con el crimen organizado, la corrupción o el medio ambiente, por miedo a represalias, es un problema de primera magnitud.


¿Por qué es importante proteger a los y las periodistas y a quienes ejercen esta labor?

Según la Relatoría para Libertad de Expresión de la CIDH, los actos de violencia contra periodistas tienen un triple efecto:


•Vulneran el derecho de las víctimas a expresar y difundir sus ideas, opiniones e información

•Generan un efecto amedrentador y de silenciamiento en sus pares

•Violentan los derechos de las personas y las sociedades a buscar y recibir información e ideas de cualquier tipo.


Este panorama lleva a la urgente necesidad de repensar medidas de protección para quienes obtienen la información, y, al mismo tiempo, seguir ejerciendo un periodismo de calidad que enfrente la desinformación, con dinámicas narrativas cada vez más cercanas a la gente.


Redacción: Mónica Rodriguez


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